BIOGRAFIABetty Plaate es cantante y maestra de música. En su escuela de canto enseña técnicas vocales, lo que incluye todo el trabajo de las cuerdas, fonación, emisión de voz, articulación y relajación, dirigido al canto. Enseña canto desde hace 14 años. Hoy la mayoría de sus alumnos son de Yerba Buena, en donde esta desde el año 2003. Sus alumnos van desde los tres a los 88 años, y tienen en común que quieren cantar bien. Antes de tomar un alumno hace una prueba, porque tener oído es innato. Si bien se puede mejorar, no se puede cambiar la condición de no poder cantar. Las personas sin oído, si aman la música, pueden dedicarse a algún instrumento. Considera que es muy poca la gente desafinada, porque venimos de una cultura donde la música es muy fuerte. Si uno se fija, en la familia de un cantante -profesional o no- siempre hay padres o abuelos que cantan bien, porque el virtuosismo es innato. Cuando llega un alumno con condiciones para cantar, lo que hace es trabajar la voz, acomodarla para que salga afinada. De esta manera, crea el oficio del canto, la técnica. Aunque hay otros elementos por vencer, como el miedo al ridículo o la timidez. No se trata de cursos con un plazo determinado, porque siempre hay que seguir estudiando, tomar otro maestro, dependiendo de las aspiraciones, de los gustos, si quieren hacer comedia musical, grabar un disco, o utilizar la música como terapia. Piensa que la técnica vocal es una sola, pero que su taller apunta a la música popular, para lo cual se trabaja en ese tipo de interpretación. Además, sus alumnos tienen recitales obligatorios. Cuando terminan de cantar, reciben una ovación en el escenario. Y esta experiencia es muy motivante, les genera la sensación real de que son artistas. Sus talleres mezclan la enseñanza de la técnica con catarsis, teatro, entretenimiento, gusto. Sus alumnos se ríen, lloran, juegan, fomentan su ego, vencen la timidez, se desestresan, por eso existe un grupo tan hermoso. Traba individualmente y con talleres de no más de siete personas. A diferencia de un coro, donde se funciona dentro del conjunto, en sus talleres los alumnos estan obligados a hacer todo solo, a manejar no sólo las técnicas, sino el espíritu, el micrófono, el público. Están separados los niños de los adultos y varones de mujeres. Si van varios miembros de una familia, también deben tomar turnos distintos, porque lo que busca es la libertad total, sin condicionamientos.
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